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A nuestro pueblo se le ha denominado como el PUEBLO DE LOS PRODIGIOS por haber sido escenario de diversos sucesos y acontecimientos de índole histórica, extraordinaria o de misterio, que es a lo que corresponde el término "prodigio". Estos acontecimientos han trascendido los límites del pueblo y de la Isla también. Su relevancia se ubica desde leyendas - que se mantienen aún en la tradición oral por voces de abuelos - hasta los vuelos del pionero de la aviación puertorriqueña, don Félix Rigau Carrera.No todo ha sido, desde luego, alegría y júbilo en los momentos históricos de Sabana Grande. La desgracia y tristeza también se han manifestado en sucesos ocurridos en nuestro pueblo, muchos de los cuales aún son ignorados. De tantos sucesos que se cuentan en la historia sabaneña reseñaremos aquellos cuya veracidad hemos constatado mediante alguna evidencia escrita de varias fuentes de la época. El incendio de Sabana Grande en el 1892 - Como a las ocho de la noche del viernes, 1ro de abril de 1892, comenzó el incendio más voraz y de mayores proporciones que haya ocurrido en Sabana Grande a través de toda su historia. Aquella catástrofe cobró la vida de un anciano y dos niños. Casi al amanecer del sábado siguiente, tres cuartas partes de la población sabaneña estaba reducida a ruinas y escombros humeantes. Trascendió este lamentable suceso a través de los rotativos "La Democracia", de Ponce, y "La Gaceta de Puerto Rico" en los días subsiguientes. El siniestro se originó en la casa que don Ramón Gaztambide habitaba junto a su familia en las facilidades donde hoy se encuentra ubicada la Escuela James F. Cooper (calle San Isidro, esquina calle Muñoz Rivera). El esfuerzo humano resultaba inútil ante el devastador incendio alimentado por el fuerte viento. Muy pocas pertenencias se lograron rescatar del incendio, ya que el pillaje de algunos irresponsables se encargó de que desapareciera lo que el fuego no alcanzó.La Srta. Justina Gaztambide solo logró salvar una imagen de la Virgen del Rosario, que era recuerdo de su amantísima y cristiana madre, con la cual se puso a salvo cuando atravesó aquel horrible infierno. También se alega que cuando el fuego destruía todo el pueblo, una señora que a la sazón pasaba por el trance del alumbramiento, encomendó su vivienda a las Benditas Animas del Purgatorio. Todo fue destruído alrededor y como la casa no se quemó, desde entonces el lugar es visto como la CASA DE LAS ANIMAS.El pueblo no contaba entonces con los recursos para contrarrestar la furia de las llamas. No había bombas, hachas, baldes y ni siquiera agua porque hacía tres meses que no llovía en la región.Al día siguiente, el alcalde en aquel momento, don Manuel Rodríguez Soto, notificó a través del telégrafo al Gobernador General lo siguiente:"Pavoroso incendio auxiliado por un fuerte viento norte, empezó a las ocho de la noche del día 1ro; más de 120 casas reducidas a cenizas, 150 familias sin ropa ni hogar, pérdidas materiales incalculables por el momento; desgracias personales, don Angel López, muerto de repente; fuego continúa sin elementos para combatirlo; viento arrecia, pueblo, Guardia Civil y autoridades, prestando auxilios tan generosos y espontáneos como ineficaces; cuadro desolador... casa alcalde, secretario, escribiente, depositario, quemadas en su totalidad sin salvar nada."Cabe aclarar que en esta noticia no se menciona la muerte de dos niños, a consecuencia de las quemaduras recibidas, debido a que no habían muerto en el momento en que el alcalde notificaba al Gobernador.El Gobierno General tomó las siguientes medidas con urgencia y prontitud. Ordenó constituir una Junta Provincial de Socorros, organizar juntas locales en todos los pueblos de la Isla; ordenó al Presidente de la Diputación que pusiera inmediatamente a disposición de la Junta Local de Sabana Grande los fondos del huracán San Narciso, además, que esa Diputación abriera un crédito para socorrer a las víctimas de la catástrofe. Además del llamado a la Isla, el General Lasso transmitió la noticia del desastre al Ministerio de Ultramar en España. Todo el que lea estas líneas podrá conocer el porqué se menciona el 1ro de abril de 1892 como el día en que ocurrió el fuego grande en Sabana Grande.
Huelga de los sepultureros - En Sabana Grande hubo una huelga de sepultureros a mediados del siglo XIX (no tenemos la fecha exacta), la única de su clase en Puerto Rico. Esto fue un acto de protesta que levantaron los sepultureros del Cementerio Municipal en demanda de un aumento de sueldo.
Sabana Grande - libre e independiente por 12 días - Oprime este enlace el cual te llevará a la página que explica en detalle los sucesos que acontecieron desde el 29 de julio hasta el 9 de agosto de 1898.
Vuelo del primer aviador puertorriqueño - Dentro del marco de la historia de la aviación civil en la Isla, le toca el honor a Sabana Grande de haber sido la cuna del primer aviador puertorriqueño. Félix Rigau Carrera, popularizado como EL AGUILA DE SABANA GRANDE, abrió los caminos del aire para el desarrollo de la aviación en Puerto Rico, allá para el verano de 1919 cuando hizo su primer vuelo. Precisamente, en un predio de terreno junto al campo atlético y frente a la carretera que conduce a Yauco fue que el joven piloto sabaneño emprendió su hazaña, el 25 de agosto de 1919. Este acontecer es parte del inicio de la aviación civil en Puerto Rico y reviste un gran significado en el desarrollo social y comercial en la Isla. En aquella época, para los años 1914-1918, la aviación en Puerto Rico recibió el impulso de la Primera Guerra Mundial y de los hombres que en ella participaron. A Félix Rigau corresponde, no sólo la distinción de haber sido el primer aviador puertorriqueño que voló aquí en un avión de motor, sino el primero que transportó correo federal y el primero en conducir pasajeros entre los distintos pueblos de la Isla, adelantándose en muchos años a las empresas de servicios y transportación aérea que más tarde entraran en ese campo comercialmente. Sin duda alguna, merece tributo memorable aquél hombre enamorado del peligro que por su gallardía, valor, capacidad y corazón de héroe ha pasado a la historia como el pionero de la aviación en Puerto Rico: Don Félix Rigau Carrera, EL AGUILA DE SABANA GRANDE.
Dama recorre en ataúd calles de Sabana Grande para pagar promesa - Fue en una tarde del verano de 1953 cuando se efectuó un "entierro en vida" por las calles del pueblo de Sabana Grande. Una enorme concurrencia, precedida por dos policías en un jeep, acompañaba al féretro que contanía a la mujer que se dispuso a pagar una promesa de semejante forma.María M. Vega, vestida de blanco y cubierta con una sábana, fue depositada en un ataúd y cargada por seis soldados licenciados que habían regresado de Corea. Su promesa respondía al hecho de que su hijo Fermín, quien sirvió como soldado en la Guerra de Corea, regresó sano y salvo. La señora Vega, mejor conocida por Mide, estableció un precedente en Sabana Grande, y quizás en todo Puerto Rico, al cumplir de tan singular manera su promesa. Cuando el féretro con la "muerta" de 38 años pasaba por las calles sabaneñas, familias enteras se lanzaban a observar tan extraño espectáculo y reaccionaban al mismo con gritos y llantos.Cuentan que, cuando la comitiva fúnebre iba por la calle Nepomucena Santiago, una señora que desconocía lo que venía sucediendo salió de su casa y al acercarse a la caja y ver la que creyó era una muerta abanicándose se desmayó. Otras corrían despavoridas. El recorrido tuvo una duración de casi dos horas, por lo que al sacarla de la caja la "muerta" se encontraba tiesa. La fe de esta señora era tan grande que envió otra promesa para que el otro hijo que tenía en Corea regresara vivo.
Miles de peregrinos acuden al Bo. Rincón, en 1953 - Fue el jueves, 23 de abril de 1953 cuando un niño de siete años, que cursaba el segundo grado en la Escuela Lola Rodríguez de Tió, en el Bo. Rincón de Sabana Grande, alegó haber visto a la Virgen en un pozo artesiano cercano a dicha escuela. Juan Angel Collado es el nombre de aquel pequeño vidente. Luego sus compañeras de clases Milagros Borreli, Alba Gloria Pinto, y las hermanas Isidra y Ramonita Belén alegaron que ellas también la habían visto. Según ellos, la Virgen estuvo apareciendo diariamente en distintos sitios por espacio de 33 días, hasta el 25 de mayo del mismo año cuando más de 150 mil personas de toda la Isla se reunieron a la voz de nuevos milagros y apariciones. Un santuario en honor a la Santísima Virgen del Rosario se construyó mediante la ayuda de miles de creyentes que visitaron el lugar con la esperanza de encontrar alivio a sus males. *** Artículo publicado en el anuario de nuestras tradicionales Fiestas Patronales, 1984.
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