 Cada pueblo tiene su identidad propia; cosas que le unen y le identifican. El proceso histórico provee a los pueblos la herencia cultural necesaria para que un área geográfica desarrolle el sentido de identidad. Y el pueblo de Sabana Grande no escapa a esta realidad. El pueblo petatero conserva su cultura y sus tradiciones, características que lo sitúan en la historia de los grandes pueblos. Sintiendo orgullo por todo aquello que nos une y nos identifica como pueblo, celebramos en la Plaza José A. Busigó de Sabana Grande el Festival del Petate, tradición que celebramos año tras año como testimonio fiel de nuestro patrimonio cultural. Estampas de nuestro folklore, diversas golosinas criollas y la música típica muestran lo más auténtico de nuestra cultura. Variedad en la artesanía, de manos prodigiosas que reflejan la sensibilidad de hombres y mujeres de esta tierra, hacen de este festival uno muy especial.
El Festival del Petate en Sabana Grande es una actividad de pueblo que nace en 1979, como iniciativa de el Centro Cultural Dr. Manuel Quevedo Báez, Inc., cuando varios miembros del mismo, amantes de nuestro acervo cultural y de nuestros valores patrios, se dieron a la tarea de realizar un Festival cuyo propósito primordial es el realzar nuestras artes y nuestra cultura, con el fin de mantener vivas nuestras más autóctonas costumbres y tradiciones, logrando reunir todos los sectores del pueblo con el fin de celebrar la Navidad dentro del ámbito de nuestras raíces culturales y enmarcada en nuestra historia rica en tradiciones; uniéndo a los sabaneños en un solo sentir: el recuerdo de nuestra fundación y el amor a nuestras costumbres. Todo ello en un ambiente familiar de fiestas de pueblo, lleno de calor humano, producto de esa confraternidad que se vive y se disfruta a plenitud. Es época de estrechar nuestras manos y corazones para celebrar esta gran fiesta de pueblo, que nos une en la celebración navideña; época para el esparcimiento espiritual y regocijo, al festejar el nacimiento del Niño Jesús.
Se logró este propósito; se desenterraron viejas costumbres, se desempolvó una cultura milenaria y se comenzó a cobrar consciencia del valor de nuestros artesanos, músicos y trovadores. Es una fiesta que reúne todos los sectores urbanos y rurales con un fin común: celebrar el comienzo de la época en donde tradicionalmente los hombres se hermanaron en espera del nacimiento del Niño Jesús, la Navidad, y promover nuestra cultura. Esta época sublime nos motiva a compartir con hermandad, a ser más condescendientes con los demás. La Navidad es símbolo de amor y paz, por consiguiente, reanima el alma. Y Navidad en Sabana Grande, además de la celebración del nacimiento del Niñito Jesús y su renacer en el corazón de los seres humanos, es el renacer de nuestros valores culturales; el resurgimiento de viejas costumbres que identificaron y cultivaron lo mejor y más fecundo de nuestra personalidad. Y es que ese es, en esencia, el verdadero sentido y espíritu de la Navidad: sentir en lo profundo del corazón los más nobles sentimientos que deben reinar en los hombres y las mujeres de buena voluntad.
Su nombre está inspirado en la tradición de los sabaneños del siglo pasado, los cuales confeccionaban petates con la fibra del cogollo de la palma, el cual era usado por las familias más humildes para dormir y luego pasó a las haciendas para tender el café. Por celebrarse en los comienzos de la Navidad, genera un entusiasmo contagioso, por lo típico de la tradición, encendiendo la chispa con una nota de alegría, sin dejar escapar el concepto religioso de la época y enriqueciendo aquello que identifica nuestra cultura.
Desde su nacimiento, es tradición identificar la fiesta con un afiche que recoge estampas de nuestra vida pueblerina y aquellas cosas de nuestra historia que nos distinguen como sabaneños. Desde el primer Festival se demostró la creatividad de nuestra gente, con un desfile descriptivo de nuestras tradiciones, en estampas logradas por estudiantes del distrito escolar, entidades cívicas, el Gobierno Municipal y ciudadanos particulares. Miles de personas, a través de los años que se ha celebrado tan magna actividad, han quedado satisfechas por los logros de este Festival. Las raíces que ha plasmado en nuestra vida de pueblo han forjado historia y una nueva tradición que llegó para quedarse, ya que marca la vida y el sentimiento cultural de nuestro pueblo, este pueblo que nos vio nacer, donde aprendimos lo que es la esencia petatera. Hemos palpado la dedicación del quehacer cultural de una comunidad unida en el rescate de su identidad como pueblo. Afirmaba José Ortega y Gasset que el hombre es el único ente hecho de pasado y a diferencia - entre otras cosas - de los animales, se distingue por su capacidad de recuerdo. Es por eso que el hombre evoca sus costumbres y tradiciones, legado que el presente recibe del pasado y que no es otra cosa que la herencia de nuestros ancestros para las futuras generaciones.
El éxito de la Feria de Artesanía, que se celebra como parte del mismo, ha demostrado el buen deseo que tienen nuestros conciudadanos de patrocinar a el artesano puertorriqueño, quien siente orgullo de su producto y sobre todo vive la importancia que tiene para las generaciones del futuro mantener latente la riqueza de una tradición. La exhibición del producto logrado con las manos de estos artesanos constituye para este Festival un atractivo muy peculiar que resalta nuestros valores. En muchas ocasiones, más que el producto que se vende, ese artesano se convierte en un centro de atracción que nos divierte y nos enseña.
Ha sido meta de los organizadores de esta actividad, educar mientras se provee sana diversión. Se resalta la obra artística de los sabaneños dando oportunidad al talento local de compartir con artistas de otros sectores de Puerto Rico. Se distingue, además, la obra de los hombres y mujeres que se hallan destacado en las artes plásticas, literatura, artesanía, periodismo, música y otros aspectos de nuestro quehacer cultural.
 Este Festival cuenta, además, con un desfile navideño donde captamos el esfuerzo y creatividad de la juventud y el calor de una tradición que todavía late con vigor en el corazón de nuestra gente. Y por la calle principal de nuestro pueblo suben las carrozas, desfilando, orgullosas de nuestra herencia cultural, con estampas que nos hacen ser lo que somos y quienes somos; un pueblo con perfil propio. Luego el pie forzao para que nuestros cantores le improvisen a la tierra y a la tradición. Los platos típicos mezclados con artesanos y artesanías; la plaza llena de noche y llena de día distribuyéndonos entre todos la fresca brisa navideña y su melancólica alegría. Y nos vemos en la plaza antes y después de la medianoche para disfrutarlo todo. Se convierte en la sala común de todos nuestros hogares. Disfrutamos de espectáculos artísticos, buena conversación, estrechones de manos y la satisfacción de poder compartir recuerdos y sueños. Y después de las "misas de aguinaldo" esperamos el amanecer cantándole a nuestra tierra para revivir nuestra tradición. Los actos artísticos, el programa escrito, el afiche, la Feria de Artesanía, los juegos típicos y los kioscos son una muestra de la vida pueblerina y nuestro patrimonio cultural.Por ello, podemos concluir que el Festival del Petate ya es tradición en Sabana Grande; que tiene raíces profundas y esperamos que las futuras generaciones sean celosas con él en su crecimiento y en su mensaje cultural. Su éxito radicará en la participación de todos los sectores sociales, su vida descansará en el apoyo que reciba en la gente sencilla y de gran hospitalidad, y la solidaridad del pueblo sabaneño que se une en un solo corazón cuando se trata de defender las cosas que nos unen y nos engrandecen. Celebraciones de esta naturaleza son las que nos transportan a los albores y desarrollo de Sabana Grande y nos animan a recordar con honra, admiración y respeto a aquellos patriotas que con esfuerzo, penurias y amor sembraron los cimientos de lo que es hoy nuestro querido pueblo de Sabana Grande. El fervor por lo nuestro servirá de ejemplo para las nuevas generaciones y podrá lograr que mantengan viva esta tradición. El quehacer cultural no termina y de nosotros, hoy, depende el reforzarlo y hacer la justicia que le corresponde a este lar y a esta patria por aquellos que en vida defendieron lo nuestro, y para otros que lo habrán de heredar. El tener raíces y mantenerlas vivas requiere que contemplemos el pasado, vivamos el presente y miremos hacia el futuro. En el Festival del Petate reafirmamos ese quehacer como sabaneños y puertorriqueños sensibles y concientes del ayer, el hoy y el mañana. El Festival del Petate, tres días dedicados a resaltar nuestros valores, nos permite recrearnos en nuestro glorioso pasado, palpar nuestra responsabilidad con el presente y evocar los sueños del mañana.Este año el Festival se estará celebrando en los predios de la plaza pública José Busigó de Sabana Grande desde el viernes 12 al domingo 14 de diciembre de 2008.Antes de culminar, hay que destacar la labor del pintor sabaneño Adrián Nelson Ramírez, Catedrático de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, hombre de vanguardia en nuestro ejército de cultura y hombre de lides de gran valía, quien desde el comienzo ha hecho la obra en serigrafía dándonos unos carteles con la expresión gráfica de tradición viviente de un pueblo pequeño al Suroeste de Puerto Rico.
PROGRAMACION ARTISTICA 2008
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