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¿Quién en Sabana Grande, y quizás en otras partes de Puerto Rico, no conoce o ha escuchado hablar de FIFI?, ese personaje típico de nuestro pueblo que nos deleita con sus ocurrencias y con sus chistes. ¿Quién de nosotros, los sabaneños, no le ha pedido que haga una maroma, o que nos cuente un chiste - y muchos que se sabe -, o que nos hable de AIDA, su novia imaginaria, que lo acompaña a donde quiera que el va? Aunque no posee carro siempre se las arregla, ¿caminando?, para llegar hasta cualquier velorio que haya en Sabana Grande, costumbre que aprendió de su "Papi Lando", en donde entretiene a los asistentes con sus chistes e historietas. O cuando nuestros Petateros juegan, ya sea en casa o visitando otros parques, allí encontramos a Fifi, animando a nuestro equipo o echandole un fufú al equipo contrario para que no nos derroten.Persona humilde es este Fifi, que parece que conoce a todo el que lo saluda, pero, ¿qué conocemos de él...? Yo sé que se recuerda de mi, pues cuando le preguntan quién soy, contesta: "Ese, ese es el nene de Morales".Así es la vida; tal vez algún día podamos conocer un poco más de este humilde sabaneño,; en un futuro cercano, si Dios me lo permite, me sentaré a conversar con él y tratar de conocerlo un poco más y traerles a ustedes su historia, para que cuando el ya no se encuentre entre nosotros, las futuras generaciones que oigan hablar de Fifi sepan quien fue este humilde sabaneño,.Por el momento, quiero compartir con ustedes dos poemas que nuestro ilustre poeta, Don Calixto Carrera Montalvo, le dedicara a Fifi.
FIFI 12 de agosto de 1979
Le dicen Fifi... Como su nombre escaso
hele allí caminando en zancos de escaseces
sobre del trillo sin cármenes ni canciones
más roto de sañudas arideces...
Este es Fifi... La soledad elástica
a su radio de acción le pone corpulencia
y pone guardarrayas al cerebro
para vedarle lúcida experiencia...
Para hombres como éste no endechan los poetas,
ni cincelan efigies,
ni tienen notas de tristor las liras,
ni nadie le urdirá para su fosa
una tarja sencilla de laureles...
y pronto le reclama como suyo
el déspota sin alma del olvido...
Para éstos el silencio
hace gordo con prontitud su fuero
sobre el lecho de tierra que el recuerdo entierra
y en el rol de los héroes del diarismo
la estampa de su nombre vá al desdoro...
La vida tuvo la color de la penuria,
de la lucha sin tregua,
de la prueba
y de su boca en desesperación
le brota el volcán de una maldición
contra una suerte cruel que le persigue
llamándose su novia...
Si así lo hace.., ¡tiene la razón!
TAN SOLO FIFI
No tiene mar, más existió su Playa
y fue una vez el tabacal del este
y río con caudal de aguas sin peste
y en la Borinquen nuestra urbana raya.
Hoy mucho ya no es: un tren rampante,
el Kiosko de la plaza con Silverio,
de Juan Yunqué la barba de hombre serio,
de Flor Varilla el aire de elegante...
No es la singular calle del Hueso,
ni está la Chichambra cual no está Varsovia...
Tan solo Fifi, a la imaginaria novia
Aida, le tira, por el aire un beso.
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