Bandera de Sabana Grande Bandera de Puerto Rico



Escudo de Sabana Grande

SANTOS PATRONOS

Los pueblos, su gente e instituciones, se hacen grandes cuando pueden mostrar con orgullo su historia.


SAN ISIDRO LABRADOR
&
SANTA MARIA de la CABEZA

SAN
ISIDRO LABRADOR - Este patrono nació en Madrid, capital de España. Sus padres, que eran pobres, le dieron el nombre de Isidro o Isidoro en honor del célebre Arzobispo de Sevilla. Como no pudieron enviar a su hijo a la escuela, se encargaron ellos mismos de inculcarle sus escasos conocimientos junto con el temor del pecado y el amor a la oración. En cuanto tuvo edad suficiente para trabajar, Isidro entró al servicio de un rico propietario madrileño llamado Juan de Vargas, en cuya casa estaba destinado a trabajar toda su vida como labrador. Isidro se casó con una muchacha pobre, tan buena como él; pero después del nacimiento de su primer hijo, quien murió en la infancia, ambos decidieron servir a Dios en continencia perfecta.

La
vida de San Isidro fue un modelo de perfección cristiana en el mundo. Se levantaba muy temprano todos los días para ir a misa. Durante la jornada, en tanto que su mano guiaba el arado, su corazón conversaba con Dios, con su ángel guardián y con los santos del cielo. Pasaba los días de fiesta en visitas a las iglesias de Madrid y los alrededores. Aunque era amable con los demás y estaba dispuesto a prestar ayuda, San Isidro no escapó los ataques de las malas lenguas, pues sus compañeros lo acusaron de que llegaba tarde al trabajo por meterse en la iglesia. Para averiguar la verdad, Don Juan de Vargas se puso personalmente al acecho y comprobó, en efecto, que Isidro llegaba tarde al trabajo. Se disponía a reprenderle cuando vió, con la sorpresa que es de imaginar, que una yunta de bueyes blancos, guiada por la mano de un desconocido, araba el campo junto al arado de Isidro. Mientras contemplaba la escena, paralizado por el asombro, desapareció la yunta maravillosa y el propietario comprendió que el cielo se encargaba de suplir el trabajo del santo labrador. Otras personas atestiguaron también que habían visto cómo los ángeles ayudaban a San Isidro. Don Juan de Vargas sintió desde entonces gran respeto por su servidor, quien, según la leyenda, obró varios milagros entre los miembros de la familia de su amo.

El
Santo era my generoso con los pobres; con frecuencia los invitaba a su mesa y reservaba para sí los restos de la comida. En una ocasión en que había sido invitado a un banquete por una cofradía, San Isidro permaneció en la iglesia absorto en oración y llegó cuando la fiesta tocaba a su fin, seguido por un grupo de mendigos. Sus anfritiones le recibieron con cierta frialdad y le dijeron que le habían guardado porción, pero que no podían alimentar a todos sus compañeros. San Isidro les contestó que su porción bastaba para él y todo el grupo y así sucedió, en efecto. Una de las leyendas que corren sobre el Santo ilustra su amor por lo animales. En un helado día de invierno, cuando transportaba una bolsa de granos, vió una bandada de pájaros acurrucados tristemente en las ramas esqueléticas de los árboles. Comprendió que no habían encontrado qué comer y al instante el Santo abrió la bolsa y echó a las aves la mitad del contenido, a pesar de las burlas de su compañero. Pero cuando llegaron al sitio de la siembra la bolsa estaba llena y la semilla produjo el doble de lo acostumbrado en la cosecha.

San
Isidro murió el 15 de mayo de 1130. Su esposa, quien le sobrevivió varios años, alcanzó también el honor de los altares. En España se le llama Santa María de la Cabeza por que se acostumbra llevar en procesión su cabeza durante las épocas de sequía. El cuerpo de San Isidro fue trasladado, cuarenta años después de su muerte, a un santuario más rico. Su culto se popularizó mucho por los milagros que el Santo obró allí. Se dice que en el 1211 se apareció al Rey Alfonso de Castilla, quien se hallaba entonces combatiendo a los moros en las Navas de Tolosa, para mostrarle un sendero que permitió al monarca caer por sorpresa sobre el enemigo y derrotarle. Más de cuatro siglos después, el Rey Felipe III llegó tan enfermo a Casaribios del Monte que los médicos perdieron toda esperanza de salvarle. Se organizó entonces una procesión para trasladar las reliquias de San Isidro desde Madrid hasta el lecho del monarca. En el momento en que las reliquias salían de la Iglesia de San Andrés desapareció la fiebre y, cuando llegaron al dormitorio del rey, éste quedó completamente curado. La familia real de España promovió ardientemente la causa de San Isidro, quien fue canonizado en marzo de 1622 junto con San Ignacio, San Francisco Javier, Santa Teresa y San Felipe Neri. En España se les llama, desde entonces, "LOS CINCO SANTOS".

SANTA
MARIA DE LA CABEZA - Esta santa mujer fue esposa de San Isidro Labrador. María Toribia, llamada de la Cabeza, llevó una vida humilde y laboriosa. Los nombres de Caraquiz, cerca de Uceda, en la Diócesis de Toledo, y el de Torrelaguna aparecen en su leyenda. Le gustaba ir a la Ermita de Santa María para hacer el aseo y orar. La calumniaron ante su marido, quien la vió cruzar sobre su capa el Jarama (crecido afluente del Tajo), lo que se consideró un juicio de Dios que probaba su inocencia. Sobrevivió a San Isidro y fue enterrada en la ermita que con tanto amor visitaba. Esta ermita fue atendida por los templarios hasta el 1311, después se hicieron cargo de ella los menores enclaustrados (después le sucedieron los menores observantes) cuando la cabeza de María fue colocada sobre el altar mayor del oratorio. Esta reliquia se tiene por eficaz contra los dolores de cabeza. En el 1511 el Cardenal Francisco Jiménez de Cisneros renovó el relicario que guardaba la cabeza. Procesiones y cofradías atestiguaron la veneración pública hacia la Santa. Inocencio XII aprobó su culto en el 1697. Se trasladaron sus reliquias a Madrid para unirlas a las de su esposo, San Isidro Labrador.

Regresar a la página de SABANA GRANDE

You Are Visitor
***

Receive a FREE LIFETIME 12 MEG WEBSITE
From: FreeYellow.com - *Click Here Now!*

Powered by.... FreeYellow.com