REMIEL Reminiscencias de Sabana Grande Por: Calixto Carrera Montalvo
Prólogo por: Norberto Lugo Negrón
"Remiel" destila cantos poéticos que abogan hoy hacia el rescate de lo ya olvidado, o por olvidarse, aquí en el pueblo petatero. No es mera obra de expresión literaria sujeta a las reglas lingüísticas más llamativas. Es el latir de un sabaneño que en su trayectoria vitalicia ha venido palpando y diligentemente atesorando para compartirla con todo el que lea y atienda los relatos que nos trae, desde un pasado histórico, con la integridad que ello requiere.Detrás de sus líneas nostálgicas, hay un reclamo enérgico en defensa de valores idos, y algunos ya exterminados, de muchos que forjaron los que nos precedieron al Puerto Rico de ahora. Lo que parezca moderno o actual necesariamente no sustituye automáticamente lo que los individuos estiman por obsoleto o no vigente. Por ello, el sentimiento de un poeta tiene eterna vigencia por ser don de gracia que viene a éste dado de lo Alto, no con exclusividad ni por mérito propio, sino por la gracia que sólo otorga Dios.Don Calixto Carrera Montalvo nos recuenta lo que ya es historia, pero con el mismo palpar con que lo vivió o sintió en su origen. En "Remiel", Don Calixto alberga múltiples eventos, sucesos, acontecimientos, estampas, así como diversas situaciones, vivencias, que el tiempo transcurrido amenazó dejar en el ayer. Como testigo fiel, Don Calixto ha tenido bendición en ver que su legado literario ha trascendido tiempos y distancias que él mismo no esperaba. Su testimonio lo validamos a la luz de muchos documentos históricos que hemos leído, en autodidacta empresa; pero también secundan y nos corroboran el suyo otros sabaneños a quienes pudimos entrevistar, y tomar testimonios, como: Don Pedro Vélez Mercado, Don Ramón Soto, Don Franciso Nazario Pagán, Don Vicente Montalvo, y Don Luis Negrón López, singulares testigos de nuestra historia local.Además, nos consta que Don Calixto conozca detalladamente muchos rincones de nuestro suelo natal porque como ave migratoria, el tiempo ya vivido, le ha deparado verlo desde diversos sectores urbanos y rurales.En las postrimerías de la plenitud del ocaso de este milenio, la pluma y el pincel de Don Calixto continúan dejando huellas inconfundibles del cabal patriota, siempre fiel a su tierra, pero sobre todo como hombre de fe. Vemos en esta obra el panorama que un sabaneño tuvo por gracia presenciar para hoy traernos en laureles únicos que también destacan honores a sabaneñas y sabaneños muy particulares por sus ejecutorias originales, útiles y dignas para el buen nombre de nuestra comunidad, como pueblo, célula básica desde donde emana toda nación.Observamos, en "Remiel", el amor recíproco del poeta en póstumo honor a su venerada madre, como homenaje de agradecimiento y en reconocimiento por las luchas que como toda madre sacrificadada todo de sí y forja día a día con amor sin igual por los suyos. Si digno es el canto por la patria, mayor es todo cántico que honra a la que nos cargó en su vientre y nos meció en tan dignos brazos.Don Calixto reúne y agrupa estos versos trayéndonos otro manojo de muchos recuerdos y anécdotas de pueblo, el mismo que desde niño conoció y luego dejó de ver por otro tiempo, pero que a su regreso, y hasta hoy, sigue amando como en el principio. Su esencia poética proviene del amor a nuestro pueblo, nuestra gente, y el reconocer las bendiciones que el Todopoderoso le dotó."Remiel", sirve de puente al ayer sabaneño al transportarnos a lugares y estampas pintorescas a rememorar; así como épocas y sucesos de nuestra historia local, figuras y personajes de pueblo - todos significativos para los sabaneños -; además de recuerdos, relatos y reflexiones de un ayer que aún hoy demanda atención a repensar.Esta producción literaria de Don Calixto es de las pocas que hasta el presente han visto la luz, pero él escoge ésta para que sirva de exhortación y se continúe valorando lo que como pueblo somos; una gran familia. "Remiel" es un llamado a la conciencia de los sabaneños para que nos valoremos más como pueblo y demos gracias al Creador por el lugar en que nacimos, el que nos dió por Su gracia.
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