Bandera de Sabana GrandeBandera de Puerto Rico



Escudo de Sabana Grande


SERIGRAFÍAS
de
DON CALIXTO CARRERA MONTALVO

Los pueblos, su gente e instituciones, se hacen grandes cuando pueden mostrar con orgullo su historia.


PLAZA DE LAS DELICIAS, (1924)
PLAZA DE LAS DELICIAS
1924

Plaza de las Delicias, con jardines en forma de tréboles de cuatro hojas; Calle Oriental separándole de la Parroquia Católica y del Kiosko de Magina.

¡Plaza de las Delicias!
14 de octubre de 1983

¡Plaza de las Delicias, de mi pueblito al centro
do ayeres y futuros concurren al encuentro...;
cuán pienso en tus alburas en esta hora de trance
que me coloca triste de frente hacia el ocaso,
tras mis setenta años de dolos y fracaso,
de cáusticas nostalgias, de duelo, de percance
que me frustraron pronto las horas de romance...!

¡Ah, si me fuera dable volver a aquellas horas
que en tí pasé ensoñando las cimas triunfadoras,
gustando chascarrillos del buen Guillo Bonilla
y a viva voz oyendo leer "La Democracia"
con porte y con prestigio, con don perfecto y gracia,
que entonces sí, la plaza gozó la maravilla
de ver a liberales y a Puros sin rencilla!

Ya no es la misma plaza con dos chicos jardines
formando par de tréboles de cuatro hojas afines...
De mirtos y lisonjas troncharon sus arbustos
y lejos fueron idos, sus bancos, sus faroles,
los últimos vestigios de tiempos españoles
que hablaban de otros seres de portes más augustos,
de trato más longánime, de ponderados gustos...!

Le falta al este el trazo de blanquecina calle
que en el paisaje urbano dejó de ser detalle
entre la antigua iglesia y la amplia plazoleta,
entre el curioso kiosko que poseyó Magina
y de la plaza amada la suroeste esquina...;
y faltan con el kiosko, su gallo de veleta
y de Duliebre el ritmo genial de su retreta.

¡Oh Plaza de las Delicias...! ¡Te han transformado tanto
que así, moderna y nueva, me causas desencanto
con esa hosca glorieta que eliminó el paseo
dominical de enantes que fue tu gracia única,
y pienso que eres reina que desechó su túnica
de aristocracia al paso de viento de deseo
de imposición que trajo vivaz politiqueo...!

Allí estás, desprovista, para las gentes viejas
de un algo que nos mueve a protestar con quejas
de un cambio que da al traste con un dulzor de antaño
que se agostó en las horas de mocedad de alarde...;
y añoraré tu encanto mientras la dura tarde
calígenes madura con su poder huraño,
para acallar mi queja..., y ejecutar su daño.


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LA ESQUINA FAMOSA, (1924)
LA ESQUINA FAMOSA
1924

La Esquina Famosa, con Residencia Malaret (hoy Casa Municipal) (izquierda); Residencia Busigó, Tienda "Casta y Rigau", y Molino de Maíz (los tres al centro); Residencia y Sombrerería de DON JUAN PABÓN (derecha)... Confluencia de Calle Mc Kinley y Calle Betances..
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LA CASITA DEL CIELO, (1924)
LA CASITA DEL CIELO
1924

La Casita del Cielo, sobre colina del Barrio Santana, visible desde todo el pueblo, distinguible por sus palmas de Coco y un árbol de caimito en su cumbre. Destruída en 1928 por el huracán San Felipe.

Elegía por la Casa del Cielo
11 de noviembre de 1980

¿Do estás, Casa del Cielo...? ¿Ya remontaste vuelo
movida por tu ensueño de la ascención del ave
por gradas de neblinas, hacia el Divino suave
cuyo susurro oías...? ¿Do estás, Casa del Cielo...?

No estás...; ni están las palmas..., ni el árbol de caimito...,
ni aquél danzar de llamas de tu cocina exigua
cual fuego de holocausto de religión antigua
que arriba parecía solemnizar un rito.

¿Te derrotó el golpazo de un viento de despojo
celoso del orgullo de tus rojizas tejas
y echó contigo lejos, leyendas tan añejas
que acaso, según muchos, te hicieron mal de ojo?

No está la rosa abierta de tu batey bruñido
do contemplaba el pueblo la singular familia,
ni suenan tus tambores de Pascua en la vigilia
de Reyes, al disfrute de un gozo ya perdido.

Te ví, reina del monte..., y en tí, como una gloria,
hogar que busca el aire con su calor de nido,
un nido de esperanzas, de afán y de latido,
de remontar venteados ensueños de victoria.

Añoro tus humillos de todas las mañanas
subiendo hasta las nubes como ofrendado incienso...,
tu can de oreja fácil al ulular propenso...,
y el conversar del viento con voces casi humanas.

Del aposento añoro, mecidas de una hamaca...,
la blanquecina lona de abierto catrecito...,
la ventanica, (ojillo que enmarca al pueblecito)
y al lado, sin matices, la timida barraca.

¡Cuán falta en el paisaje tu bendecido aroma...,
tu cerca de espadañas y la feraz floresta;
y danzarinas siembras..., como la estable fiesta
de siete palmas - ¡siete! - de tu bendecida loma...!

¡Cuán fáltanme tus halos de marfileñas nubes
y tu temblante forma privada del ahinco,
que de puntillas busca tratar fúlgido brinco
al cielo de do llegan arpegios de querubes!

Aquí, tras tantos años, del monte en la planicie,
te busco y no te encuentro dornando por la cumbre
y torno a mi pueblito con honda pesadumbre
sin forma que esta queja me valga o beneficie...


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EL CEMENTERIO VIEJO,  (1924)
EL CEMENTERIO VIEJO
1924

El Cementerio Viejo, en desuso para esa época, al final occidental de la Calle Betances, con Puente de acceso sobre la Quebrada de los Muertos (hoy parte de la Urbanización José Castillo Mercado).

La Muerte del Cementerio
2 de noviembre de 1981

¡Cuánto dolor..! ¡He visto matar a un cementerio!
¡Me grita la conciencia que tal es crimen serio,
imperdonable falta de cívico criterio
y a la moral de un pueblo mayúsculo dicterio..!

Ladrillo tras ladrillo, muralla tras muralla
se lo llevaron todo... Y vieron nueva muerte
los restos indefensos de clan que estaban inerte,
que en su defensa justa no resurgió en batalla...
De niño ví la horrible matanza de recuerdos
de lápidas veteadas del liquen de los años
y ví junto a los nichos manchados del antaño,
hartándose a su sombra los pueblerinos cerdos...
Y aquellos que tal burda desecración hacían
de válidas personas de pundonor fungían
y con su nombre henchían la lista de los cuerdos.

¡Pobres muertos, canosos de un ponderoso olvido,
cuyas hacinas grises diseminara el viento
cuando en la vida fiera perdiose el sentimiento
y nicho a nicho, a nicho, quedose derruído..!
¡Oh viejo cementerio de paz muerta en derrota
que hollaron a su gusto los niños que a su guisa
hicieron de su centro diamante de pelota...,
do más de un bruto Lolo gozara de una Luisa
que viera su verguenza por entre nichos rota..!
Sí, vi que alguien bateaba la horrible calavera
de quien otrora fuera persona de abolengo
y un grupo celebraba que el cráneo se rompiera
en centenar de añicos... ¡Que avergonzarme tengo!

¡Cuánto dolor..! ¡He visto matar a un cementerio..!
¡El corazón exclama que tal es crimen serio..!

¡Mi gran Sabana Grande¡ ¿Quién no quitó tus vendas..?
Yo vi surgir barriadas de míseras viviendas
que usaron los ladrillos de los heridos muros:
"Varsovia", "La Chichambra", que alzaron con apuros
aquellos miserables que faltos de otros medios,
al viejo camposanto llevaron sus asedios
para sentirse dueños de hogares no seguros...

Se fueron..., la ancha puerta..., los muertos..., y el ilustre
portal a cuya base los bisabuelos nuestros
lloraron por los seres de más o menos lustre
que les antecedieron... Los puños más siniestros
pudieron contra el puente que alzaron hombres diestros
sobre el arroyo chico... Y aquella cruz erguida
cayó por el suelo, rota, como deidad vencida.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

Hoy crece el grande pueblo... Ya el nuevo cementerio
se siente aprisionado... Barriadas le circuyen
y acaso, si pudieran, los muertos se nos huyen
medrosos de la muerte del cívico criterio...

¡No..! ¡No..! ¡Que no..! ¡No llegue con alevosa mano
mi sabaneña gente al desecrar malsano
del lar donde reposan nuestros amados idos..¡
¡Que no se pierdan los líderes del pueblo sus sentidos,
que en esa cuadratura del viejo camposanto,
cual los demás hicieron, también regué mi llanto
por mis amados seres que añoro tanto y tanto..!

¡Que nunca al sabaneño nueva maldad le venza
y mate al cementerio por falta de verguenza!

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * *

¡Cuánto dolor..! ¡He visto matar a un cementerio!
¡Me grita la conciencia que tal es crimen serio!

Y ese alarmante "¡alto!" si a repetir no vengo..,
soy poco sabaneño, ¡Que avergonzarme tengo!


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EL TREN BATATERO, (1924)
EL TREN BATATERO
1924

Final sur de Calle Barbosa (hoy Luis Muñoz Rivera) y Calle Vía, con casita de herramientas y albergue de trabajadores, con Cambija para el agua, y Kiosko de Don José Alicea. Al centro, abajo, Coche de Don Simón Bonelli. Al fondo, Vagones de Caña.

El Tren Batatero
19 de agosto de 1951
New York

Ya la férrea maquinita
del trensito de batata
pita y pita
por su pista... Se diría
que al correr, la larga vía
desbarata...

¡Rata... rata... rata... rata!
suena el acero en acero
como lata sobre lata...
¡Rata... rata... rata... rata!
Parece que va ligero
por el pitar altanero
Lo parece... pero... pero...
es anuncio el...rata, rata.
Plomo lleva en cada pata
mi trensito farfullero...
Va despacio
con su arrastre de batracio
y a pesar de tanto estruendo
el viajero se halla viendo
con sus ojos cada espacio,
cada casa, cada loma, cada cerdo,
que es el tren pausado y lerdo
como nadie que recuerdo...
¡Píiii..! ¡Píiii..! ¡Píiii..!, su pito suena
y con ecos montes llena
la pujante maquinita...
El terror de un asno incita
y en rebuzno que dá al viento
no demuestra estar contento
el arisco borriquito
que mi tórrido trensito,
con el tren que ardiente viene
y que al punto se detiene
esto es, si le conviene,
en cualquier senda que cruza...

Vuelve y pita;
dá más humo
y con él del agua el zumo
y de nuevo tal se irrita.

¿Nos iremos de paseo?
¡No descuides tus costillas,
que el continuo traqueteo,
y el fortísimo jaleo,
si no causan tu mareo
fuera vas de las casillas..!
Más la paga es muy barata
en mi gran tren de batata
y me gusta el "Rata... rata..."
que mi cuerpo desbarata
cual si fuera hecho de nata...

Ver me gusta a mi trensito
cuanto humea, humea, humea,
traquetea, y traquetea,
pito asaz sobre pitito.
Ver me gusta a mis paisanos
(aunque yo con ésto peque)
disfrutar igual tembleque
por los campos borincanos...
Me complace ver las ruedas
como zebras al galope
de la vía sobre el tope
con más ruido que las sedas.
De su conductor se cautiva
el uniforme
ajustado y tan conforme
a ese tren "pata de chiva"
o respingos de mal chivo...
Es un gozo del asiento
ver pasar solar nativo
que hacia atrás se corre lento
cuando el fiel tren de batata
tanto y tanto se dilata
que escribir se puede un cuento,
si no fuere por la lata
del continuo "rata... rata..."

¡Oh trensito, allá lejano
por mi suelo borincano
quizás lerdo como el cerdo,
pero siempre me recuerdo
de tu pito campechano
y te añoro
y en recuerdo tal, sí, lloro
porque en tí mi fantasía
recorrió la blanca vía
y eras cuna muchas veces
de mis díscolas niñeces
cuando en mágicos vagones
me robé mis paseítos
y encantaron esos sones
de cadenas y de pitos..!
Tú serás tren de batata
con tu "Rata... rata... rata...",
más perdiéndote, te lloro
como quien pierde un tesoro
y es justicia si te añoro
tu farfulla de rampante
que enseñome en un instante
que mi suelo no era todo
que en espacio y acomodo
se haya mundo por delante.

Yo, cual tú, mi tren amado
voy también en loco trote
por la vía, dando azote
a mi ser atropellado...
Me és la vida luenga lata,
un continuo "Rata... rata...",
resoplido, humo, jaleo,
campanilleo, ajetreo,
¡como tú, tren de batata!

Llevo cien vagones brunos
con los dolos más malignos
y en primera, sueñan unos
pasajeros dormilones
desvencijados e indignos
que hacen nido en mis vagones...
Son ensueños idos..., idos...;
Van conmigo no sé adonde...;
por parajes escondidos
la estación de paz se esconde
y a mi pito no responde...
¡Ay, por eso voy despacio
con mi salto de batracio,
con fugaz vida de lata,
con mi "Rata... rata... rata...",
¡como tú, tren de batata..!!


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EL SALTO, (1935)
EL SALTO
1935

Caída de agua en el
Río Guanajibo (Bo. Rincón) con rocas y represa destruída. Pintoresco lugar, frecuentado por sus charcos "La Olla" y "El Ataúd".
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Estas ilustraciones y poemas de Don Calixto Carrera Montalvo fueron publicadas en su primer poemario, el cual tituló "CAMPANARIO - POEMAS DEL SOLAR SABANEÑO", en el mes de julio de 1986.

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