URBE Cuentos Por: Calixto Carrera Montalvo
Prólogo por: Martín Castillo
El honor y privilegio de contar con la amistad de Calixto Carrera, el egregio autor de URBE, me ha permitido obtener una ventajosa posición para ver más de cerca a un extraordinario ser humano.El aprecio, admiración y respeto que su vida, su obra y su dedicación merecen, no pueden ser medidos en términos cuantitativos.Este humilde puertorriqueño, de genuina sencillez y espíritu enmancipado, no ha cesado jamás de marchar a la vanguardia de la lucha desigual de un sistema de inquisidores y verdugos le ha impuesto a todo aquel que se atreve a desafiar sus arbitrarios dogmatismos. Al publicar esta verídica colección de realidades, abre a ustedes una ventana para que se asomen al vientre de la bestia y le acompañen por las misteriosas zonas de la conciencia, a la luz de la verdad.Doy fe y soy testigo de la verdad de los relatos por el hecho de haber sido uno de los prototipos que recorrí algunos de los caminos por los que Calixto nos llevó de la mano, con los ojos abiertos. Como sobrevivientes escapados de un mismo infierno, no hace falta inventar personajes ni disfrazar con parodias ambiguas nada que se haya vivido.En la ciudad de más habitantes fuimos tantos a encontrarnos con la soledad, ignorados unas veces, humillados tantas otras, que al fin y al cabo entre vejámenes, atropellos, frío o calor, ilusión o desesperanza, las reglas del juego se resumen en una sola; SUPERVIVENCIA.Ello explica porque nos aferramos a nuestra cultura, nuestro idioma, nuestras tradiciones, supersticiones, costumbres, música y añoranzas. Es de entenderse que la patria la llevamos por dentro, la mancha de plátano nos lo grita a flor de piel. Aquí, allá y dondequiera, démosle gracias a Dios por la tierra que nos dio por patria y a la patria y a Dios por habernos dado a Calixto Carrera. Dios nos sigue bendiciendo.
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